No paran de crecer

Nuestros clubes

Villa Mitre enaltece a su historia

Por Néstor Herrero

Entrenador de notable trayectoria en nuestro fútbol, hoy coordinador de las formativo de Villa Mitre

Los clubes representan ese lugar donde el tiempo libre aglutinó un proyecto comunitario de los fundadores para dar a los habitantes de un barrio un proyecto común. Sin importar, claro, de su clase social, religión, interés político ni diversas personalidades que en ese espacio aportarían su impronta. Y con la representación de unos colores definidos ir por un destino incierto para desarrollar deportes con el axioma claro de “Mente Sana en Cuerpo Sano”, donde como una familia acompañaría a los cimientos de una Nación y dar desde el lugar del solaz y esparcimiento una razón más para sustentar la educación, moral y la ética ciudadana. Entonces, el siglo XX en barrios de pueblos y ciudades de esta tierra se multiplicaron.

El destino fue determinando que algunos llegaron a relieve internacional, nacional, regional o simplemente ser el CLUB del barrio. Siempre alguien pudo desde allí llegar más lejos, pero sin ese origen esa semilla no hubiera germinado.

La épica a través de los tiempos formó el carácter, el temperamento, la idiosincrasia y la ética con la cual interpretar el modo. Y todos, sin dudas, deben ser respetados por ese noble fin de aportar cultura y altruismo social.

Pero los clubes fueron constituidos por personas como las Naciones. Representar cabalmente en la conducción según los nobles preceptos del origen no ha sido sencillo, por tanto los sitiales de honor no son para todos y a veces no todos han sido reconocidos como merecen justamente.

Por eso historias personales han enriquecido cada momento para que ese cúmulo de Infraestructura sea el escenario donde el individuo expresa su dotes ante la sociedad, los dirigentes conduciendo a la prosperidad, los deportistas dando jornadas de gloria representado los colores y los simpatizantes alentando, siendo partícipes de las gestas victoriosas y sustento cuando el resultado no es el esperado, entendiendo que desde perder surge el deseo de ganar y ganar es el sublime momento de generar a alguien que quiere emular sus hazañas para que la llama del deporte siga encendida, sintiendo todos que esa es la pertenencia que genera un Club.

Hoy el presente deviene en futuro y las generaciones en ese afán competitivo no se interesan en la historia y sus tiempos, siendo cada momento eclipsado por el siguiente. Así se cae en no conocer y homenajear al momento precedente por no tener en claro que cada instante es prólogo del anterior. Y en esa vorágine se pierde el merecido brillo del anterior.

Enumeramos aquí una serie de fotos que marcan el presente del fútbol infantil, menor y Juvenil de Villa Mitre, pero a la vez ponen de manifiesto que historias de un pasado-presente debe ser enaltecido, conocido y difundido.

Las canchas e instalaciones del Predio “La Ciudad” ostentan nombres que, enhorabuena, dirigentes del presente han determinado.

Al cabo, un fructífero año competitivo se gestó con la preparación de cada día de entrenamiento en espacios que poseen nombres propios: El Predio “La Ciudad” como magnificando al Club del Barrio contenedor de un status de peso específico relevante en una ciudad generadora de importantes deportistas y efemérides deportivas.

Una calle de ingreso recordando a un dirigente, el Capitán José Martínez, quien con su impronta de época cimentó la importancia social, accediendo a canchas de entrenamiento y competencias cuyos apellidos han sido escritores de la historia deportiva. Tales los casos de Armando Gallucci, Rubén Atilio “Bocha” Alonso, Néstor “Titi” Santanafesa, técnico y jugador; Julio Román, técnico y jugador; Oscar “Caty” De la Canal, jugador representando un pasado-presente de vieja guardia; además de Pablo Gilardi, Alejandro Hidalgo y Luis “Paquillo” Sánchez, exponentes del tricolor a nivel regional y nacional.

Pero también asoma el vestuario “Coco” Morett y Héctor Ramborger, testigos de la dedicación de cada técnico y preparador físico de jóvenes jugadores, que allí están para no dejar que la llama encendida decaiga en su intención, porque no sólo alcanza su esfuerzo sino la obstinación por dar el máximo en cada jornada por un futuro de posible éxito y seguro fracaso, donde la pertenencia es un plus.

Los nombres de cada cartel surgieron gracias a lo que cada protagonista forjó con su trayectoria.

Los actuales dirigentes sabiamente los resaltaron.

Y mientras tanto, la historia de los jóvenes pugna por poder ser escrita.

Con Luis “Paquillo” Sánchez, el DT Silvio Mosconi, PF Adrián Genco, Agustín Haag y Ariel Montero, campeones.

Con Néstor Julio “Titi” Santanafesa, el técnico Néstor Comino, Julián Prieto, campeón en quinta, y Rodrigo Cardoso, semifinalista en sexta.

Junto a Julio Román el ayudante Francio Pellegrini, el profe Héctor Schvindt y Rodrigo Cardoso.

Con Pablo Gilardi, el técnico Alejandro Paul, PF Héctor Schvinds, finalistas.

Con Alejandro Hidalgo, el técnico Matías Ceballos, PF Juan Pablo Cingolani y Gino Barrios, campeón.

Junto a Oscar “Caty” De la Canal, el DT Guillermo Dindart otro protagonista de la historia reciente de Villa Mitre, con  Agustín Lucero, Gonzalo Miner y Braian Seib, de la novena finalista.


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