Árbitros con voz y vos

"Los gritos e insultos alteran a los chicos"

     Carlos Valdebenito es árbitro, desde hace más de ocho años, de la Liga del Sur. Dirige con frecuencia en las canchas de nuestra ciudad, muchas veces, en el fútbol menor e infantil y, tal como lo viene advirtiendo el equipo de Doble 5 desde afuera del campo de juego, él también admite que la intervención de los padres durante el partido, se torna negativa.

   “El fútbol menor es formativo, tanto para los jugadores como para los árbitros”, resalta Valdebenito.

   Sin embargo, esa simple condición, la “formativa”, la etapa donde se aprende el deporte, se mejoran las capacidades, se potencia el rendimiento, es la que no suele quedar del todo clara en muchos de los padres. Es cuando llegan las pretensiones. Las falsas expectativas. La idea del crack. La ilusión del nuevo Messi, que ciega a los adultos y frusta a los chicos.

   -¿Se suelen escuchar protestas desmedidas por parte de los padres?

   Sí, los padres suelen protestar mucho. Algunos hasta utilizan lenguaje muy grosero tanto hacia nosotros, los árbitros, como hacia los jugadores rivales, técnicos e incluso los jugadores de su mismo club.

   - ¿Cómo reaccionan los chicos al ver ese comportamiento de los adultos?

   Muchas veces, al ver que su padre protesta constantemente, el chico copia esa misma actitud. Es como que se potencian al ver que el padre o la gente de afuera protesta.

   -Para darnos un ejemplo concreto, de cada diez partidos, promedio  ¿En cuántos notás excesos verbales por parte de los padres?

   En promedio serían 8. Si bien no todos los padres insultan, en todas las canchas siempre hay alguno. Con las protestas, los gritos e insultos alteran a los chicos y eso se nota mucho dentro de la cancha.

   - ¿Creés que existe una sobreexigencia hacia los chicos por parte de sus mismos progenitores?

   En muchos casos sí. Los padres nunca quieren ver perder al hijo. Me ha tocado casos donde los chicos se ponen a llorar por los insultos de su mismo padre. Y uno, como árbitro, está limitado… Sólo me queda decirle que no piense en lo que le dice el padre y que se divierta. Pero hay casos en los que no se recuperan e, incluso,  el técnico termina cambiando al jugador.

   - ¿Sería efectivo que el árbitro pueda detener el partido cuando un padre o madre comete un exabrupto verbal ya sea contra un jugador, árbitro o cuerpo técnico? 

   Si, por supuesto. Es algo que en la Liga viene trabajando desde hace unos años. De hecho, si el arbitro nota un exceso de insultos o reclamos desde la tribuna, puede detener el juego e incluso suspender el partido. Y si logras identificar a los padres, estás autorizado a  expulsarlo del campo de juego. Creo que lo más efectivo sería trabajar en conjunto: árbitro y cuerpos técnicos.


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