Debates en el área

El mal trance que pasó el pibe Munir

Nunca imites a Piqué

Por Walter Gullaci

Docente del IRS y periodista de La Nueva.

El hombre ya tiene muchas batallas a cuestas. La mayoría de ellas ganadas en una cancha. Por su calidad de jugador y por tantos compañeros de extrema categoría. Messi, Iniesta, Xavi, Neymar, Luis Suárez, etc, etc, etc.

A esta altura, con 28 años en el lomo, Gerard Piqué ostenta el fuego sagrado de aquellos que quieren seguir en el candelero. Ganando lo que venga.

Y por si fuera poco, irradia esa imagen inexpugnable. Con su opulencia y altura (1,92m.), que se prolonga en otro espacio, el del amor, nada menos que como pareja de Shakira.

Pero Piqué, como todos, también despliega sus miserias...

La más visible, quizás, no pase por algunas limitaciones técnicas. Por perder la marca de un delantero, un mal cierre o un pase defectuoso hacia los que más saben. No.

La más visible la vimos todos hace muy poco. En la goleada que Barcelona le propinó a Real Madrid, en el Bernabéu, por 4 a 0, cuando ya con semejante paliza consumada, Piqué le objetó al pibe Munir, con gestos ampulosos, su desagrado por una mala definición del canterano de ascendencia marroquí.

El juvenil apenas ingresado falló en la definición, lo que sucedió y es cierto.

Pero a esa acción si se quiere desafortunada, aunque obviamente comprensible para una joven promesa, le sumó digerir y sobrellevar semejante muestra de incontención de su experimentado compañero. ¿Compañero?

Lo vieron todos en el estadio. Lo vio todo el mundo por TV.

Lo que se dice, un líder negativo Piqué. De esos que pueden hacer daño.

Y sino, pregúntenle a Munir.

Con el agregado de, ya frío en los vestuarios y luego de un partido posterior, el del contundente triunfo de Barcelona ante Roma por 6 a 1, el defensor le agradeció a Messi por haberlo asistido para poder convertir su gol -el quinto-. Y a la vez, recordarle a Munir no haber hecho lo propio en aquella ocasión frente al Madrid.

Diría un amigo, "completito" este muchacho Piqué...


    © Copyright D5 2018